_Una verde pradera que se entrelaza con el cielo es el mejor lugar para que nadie me vea llorar por tí… Otra vez…
La recorro una y mil veces… Es mi mejor manera de sacarte de mis pensamientos, para no torturarme más.
Trato de llenar el doloroso vacío que mi amor tiene con miradas al azul infinito, canto una dulce y melancólica canción de desamor diciendo todas las cosas que no pude decirte en nuestro adiós eterno mientras voy dejándote atrás como tú lo hiciste con tanta facilidad.
Extiendo los brazos y me dejo mecer por la reconfortante caricia del viento… El llanto nace nuevamente, el corazón se me aprieta y me digo a mí misma que esto no puede seguir… En este maravilloso y maldito mundo mi felicidad tiene que vivir en algún lugar…
No quiero dejar de buscarla, no quiero darme por vencida y seguir llorando, no quiero permanecer mas en el fondo de la tristeza donde me encuentro. Estoy dispuesta a buscarte, seguirte, acercarme a tí con una sonrisa, y a tomar de tus labios el más maravilloso de los besos.
El sol envuelve mi pálida piel, seca mis lágrimas… Creo que ya tengo un poquito mas de fuerza en mi ser…
Puedo seguir dando mi batalla otro día más, a la luz y la tibieza de este verano…
No hay comentarios:
Publicar un comentario